Luego de 4 goles volvimos todos a sonreír. En nuestro corazón poco a poco se iba encendiendo una llama que se fue avivando en la semana.
En estos últimos días la ilusión se subió a un auto, ilusión inteligente que no piensa en campeonato, pero ilusión valiente que quiere pelear hasta el final.
Esa ilusión partió hacia Mendoza, para cambiar la imagen del equipo (de una vez por todas), para lograr el primer triunfo de visitante, para mostrar buen juego, para convencer a todos de esa valentía y esa pelea que quería dar hasta el final.
Esa ilusión vuelve de Mendoza en el mismo auto… pero con las ruedas pinchadas (aludiendo a la frase de Gallego).
Vuelve sabiendo que el domingo que viene tiene que renacer y que tiene una semana difícil por delante.
Esta ilusión que ha desaparecido y aparecido durante trece fechas, no logra encontrar una estabilidad, continuidad, aunque sea un descanso.
Muchos ya la han enterrado (y la desenterrarán en junio),
Muchos la están por enterrar,
Muchos la tienen casi apagada,
Muchos la tienen intacta.
Independiente ha jugado con esa ilusión, la ha fortalecido y la ha debilitado.
Pero una cosa es segura (y ya lo he dicho): ES IMPRESIONANTE COMO TODO MUERE… MENOS LA ILUSIÓN. (http://www.infiernorojo.com/independiente/2009/ilusion-roja/)
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